Fuite en avant, espiral, groupthink

Le Monde lo titula así, huida hacia adelante, y se refiere a las respectivas actuaciones de los bandos enfrentados en la Cataluña de ahora. Secesionistas y unionistas se lanzan hacia adelante, al parecer sin tener muy claro qué es lo que viene después. Tal vez algún genio, en su lámpara, lo sepa, pero la impresión es la que recoge el citado titular: no saben a dónde van, pero van a toda velocidad.
Detrás de esta situación aparentemente absurda yace un esquema de acción-reacción que se trasforma en una espiral: yo hago, tú reaccionas, yo reacciono, tú sobre-reaccionas, yo sobre-sobre-reacciono y así hasta la lucha final que nadie sabe en qué consiste ya que es probable que ambos bandos sepan que no hay victoria posible para ninguno de los dos (o tres, o cuatro, que esa es otra)
No es impensable tamaña irracionalidad. Es muy humana y, a su vez, tiene una base igualmente conocida: el “pensamiento en grupo” (o de grupo) de evidentes resonancias owellianas. Sucede que nadie tiene un mapa a escala 1:1 de la realidad (ese “noumenon” del que hablaba Kant o la “cosa en sí” de Nietzsche). Todos tenemos fragmentos a los que intentamos darles sentido añadiendo supuestos, hipótesis, autoridades, apuestas o inventos con los que rellenar las lagunas de nuestro conocimiento. Estos instrumentos con los que intentamos dar sentido a lo que nos rodea no suelen ser verificables, así que no nos queda otra que fiarnos unos de otros y acabar anclando nuestras creencias (porque son creencias) en un grupo o en varios. Sucede con las religiones que necesitan comunidad, shanga, parroquia, grupo en el que compartir lo que no se puede demostrar sino, sencillamente, aceptar con credulidad, credulidad que es compensada por el hecho (ese sí observable) de que otros comparten la creencia. En general, sucede con las ideologías (la célula política cumple el mismo papel que la comunidad de base religiosa). Y se produce hasta en las mejores familias. Las agencias de “inteligencia” no están exentas y, de vez en cuando, cometen enormes errores incluso necedades porque los hechos son tozudos y se resisten a encajar con lo que la “comunidad de inteligencia” comparte. Tampoco están exentos los gobiernos como el de los Estados Unidos (en la Wiki se recogen numerosos casos de posible groupthink por parte de tal gobierno).
En resumen: dos (o más) “pensamientos de grupo” se enfrentan generando una espiral que lleva a una huida hacia adelante por parte de los que comparten dicho pensamiento. Algunos autores han elaborado, allá por los 80, esta lista de síntomas de “groupthink” que un lector de prensa española (y catalana) , y no te digo televisiones, encontrará con facilidad en sus lecturas o visiones

Type I: Overestimations of the group — its power and morality

  1. Illusions of invulnerability creating excessive optimism and encouraging risk taking.
  2. Unquestioned belief in the morality of the group, causing members to ignore the consequences of their actions.

Type II: Closed-mindedness

  1. Rationalizing warnings that might challenge the group’s assumptions.
  2. Stereotyping those who are opposed to the group as weak, evil, biased, spiteful, impotent, or stupid.

Type III: Pressures toward uniformity

  1. Self-censorship of ideas that deviate from the apparent group consensus.
  2. Illusions of unanimity among group members, silence is viewed as agreement.
  3. Direct pressure to conform placed on any member who questions the group, couched in terms of “disloyalty”
  4. Mindguards— self-appointed members who shield the group from dissenting information.

 A partir de ahí, y en circunstancias como las actuales, se puede llegar al “choque de trenes” de estos dos “groupthinks” enzarzados en una espiral que les hace huir hacia adelante. ¿Hasta dónde? Poca gente, si alguien, lo sabe. Mas ay de los librepensadores…