Siempre hay quien gane

Los argumentos contra las armas nucleares son numerosos. Demasiado peligro, demasiado impacto, demasiado posible descontrol que no compensa su supuesto carácter disuasorio, por ejemplo de Israel frente a Irán o de la India frente a Paquistán o de los Estados Unidos frente al mundo (lo de Corea va por otra lógica). Aumentar el beneficio de construir más armas es, por tanto, dudoso y hay razones para pensar que tal posible beneficio (más seguridad ?????) no compensa el incremento de riesgo incluso definitivo para la Humanidad, la vieja MAD, Destrucción Mutua Asegurada de la que se hablaba cuando básicamente había dos potencias que podían usarlas (la vieja Guerra Fría USA-URSS).
Vea ahora esta lista: BlackRock, Capital Group, Vanguard, State Street, JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Evercore, Wells Fargo y Goldman Sachs. Hay viejos conocidos en ella. 
Pues bien, se trata de las 10 primeras empresas, a escala mundial, constructoras de armas nucleares que, obviamente, están encantadas del aumento de presupuestos de defensa en general y para armas nucleares en particular. 235 millardos de dólares en inversión, la mitad del total. No es mucho, pero menos da una piedra, vieja arma cuando los humanos matábamos de uno en uno y pudiendo ver a la víctima. 
La civilización ha sido eso: poder matar en grandes cantidades y sin necesidad de ver a quiénes se está matando. Y, por supuesto, matar por grandes ideales como la patria, la nación, la raza, un cacho de terreno, la voluntad divina y cosas parecidas, a cual más abstracta. Pero cada vez mayor el dinero público (keynesianismo invertido y pervertido) dedicado al asunto. ¿Menos Estado, más mercado? ¿De qué me hablan?