Narcisismo político

Dos artículos, separados por muchos motivos, acaban coincidiendo. El primero, publicado en El País, habla sobre el narcisismo individual y su relación con el narcisismo colectivo (nacionalismos varios). Vale la pena leerlo. El segundo, publicado en Social Europe, describe una alternativa que el Brexit (a lo que hay que añadir los avatares, por lo menos, del alemán Alternative für Deutschland, el francés Front National y la italiana Lega Nord entre otros) representa: por un lado, la afirmación de las propias identidades diluidas en la Unión Europea y, por otro, la afirmación de las ventajas que la Unión representa para sus ciudadanos y más si se dan pasos en el marco de una política social común, hasta ahora mínima y muy cargada de buenos deseos y pocas prácticas.
Este último planteamiento hace ver las dificultades que puede tener un intento de unir todavía más a la renqueante Unión: hay fuerzas “narcisistas” a la contra. Pero también los riesgos de mantener la actual tendencia a la disgregación. Ambas fuerzas son constatables, aunque el narcisismo parece dominante.
El nacionalismo europeista tiene, pues, algunas dificultades.