Gibraltar

Lo veo en el Guardian antes de haber tocado la prensa española que supongo que no dirá nada al respecto. Y no dirá nada, primero porque lo que cito se basa en una fuente no determinada del gobierno español (alguien lo ha dicho y eso es gratis). Segundo, porque los periódicos españoles seguro que se dedican a otros asuntos, lejos de aquel franquista “Gibraltar español”, ahora más ocupados con “el cupo”, el 21-D o “La Manada”. Tercero, porque es verosímil, aunque el gobierno británico haya puesto el asunto dentro del paquete que se negocia. Al fin y al cabo, el Brexit, si nada cambia (y mucho va a cambiar) afectará al estatus del Peñón, aunque el gobierno inglés tiene asuntos más espinosos que resolver, como es la frontera con Irlanda.
Son interesantes estos irredentismos que siguen la Italia irredenta de finales del siglo XIX. Son Estados que reivindican la “propiedad” de territorios externos basados en geografía, historia, lengua o lo que haga falta. Gibraltar es un caso. Pero, queridos españoles, Ceuta (Sebta) y Melilla son otro. Los reivindica Marruecos. Y, de nuevo los ingleses, las Malvinas para los argentinos y las Falklands para los británicos son uno más. Por lo general, empiezan con (o producen posteriormente) violencias y el recurso a lo que digan sus habitantes depende de lo que prevean los más poderosos en la relación (si “tenemos” mayoría, hay referéndum; si no, no). Algunos de estos irredentismos dan paso a independentismos, como es el caso del Polisario en el Sáhara que fue español y ahora es marroquí.
Mientras lo que esté en juego sea el honor del Estado que hace la reivindicación, la cosa se puede torear. Si hay intereses petroleros o mineros o financieros, la cosa se complica.
(Añadido después: encuentro en un periódico español, El Mundo, una noticia sobre el Brexit que trata del plan de contingencia por si no hay acuerdo con Bruselas. Lo malo de estos “exit”, también el de momento frustrado de Cataluña, es que cuestan dinero)