Sanciona que algo queda

La Unión Europea se ha apresurado a seguir los pasos de su dirigente, los Estados Unidos, y ha anunciado una lista de sanciones contra (el gobierno de) Venezuela. No hace falta saber quiénes serán los más afectados por tales medidas y más en un país que atraviesa las dificultades económicas que atraviesa y que podría ser salvado ¡por Rusia!
Su petróleo no es muy bueno y, encima, con problemas de financiación. Su política de “ayuda fraternal” a otros movimientos o partidos (lo de Podemos es casi un mantra por parte de los contrarios de estos) no parece muy desestabilizadora del “orden” mundial (es decir, de la jerarquía general que tiene una cabeza, una corte inmediata, unos intermedios y unas periferias, todo ello con nombres y con sus desórdenes internos ya que la jerarquía no es tan nítida ni es aceptada por todos los gobiernos que aparecen en la lista -británica, por supuesto, y con su special relationship-).

La “defensa de la democracia” parece un buen argumento, sacando a relucir sus elecciones y sus presos políticos.

Y lo sería si se mantuviese después de leer este reportaje sobre Zimbabwe y las andanzas allí de Robert Mugabe, los muertos producidos y las detenciones llevadas a cabo, coronadas por una elecciones de partido único y un golpe de estado algo peculiar mientras su población se enfrenta a condiciones de vida peores que las venezolanas. Los argumentos retóricos de la UE se aplicarían con mucha más razón al país africano que al latinoamericano, pero… uno no da para todo, aunque diga tener responsabilidades mundiales. No tiene más remedio que elegir. Eso sí, callando los verdaderos motivos de la acción y contando cualquier historia al respecto.
(Añadido el 19: otro candidato para que la Unión Europea, defensora de la democracia, diga algo y es Uganda. Por casualidad he visto este artículo. Ya puestos, podrían decir algo sobre Obiang y Guinea
Para hacerse una idea más general, este el el último mapa que ha hecho la EIU -del The Economist- a partir de 60 indicadores:

Se puede ampliar aquí y ver, por ejemplo, que Guinea Ecuatorial y Arabia Saudita están entre los 10 peores países. Venezuela, comparativamente hablando, tampoco es que esté tan mal)