Muerte mafiosa (tal vez)

Ayer fue asesinada, mediante una bomba que estalló en su coche, la periodista maltesa Daphne Caruana Galizia. Caruana había participado en la exposición al público de los Papeles de Panamá y mantenía una muy numerosa audiencia en su blog (por encima de la de muchos periódicos) denunciando corrupción y malas prácticas llegando hasta el gobierno. Hasta ahí lo que puedo saber en un asunto que se anuncia complicado ya que el gobierno maltés, que también había sido objeto de las denuncias por parte de Caruana, ha pedido ayuda al FBI para intentar esclarecer el hecho y muchos malteses se echaron a la calle para poner de manifiesto el hundimiento del Estado de Derecho en su país.
Pero aunque no sepa más, sí puedo especular sobre cómo funciona esa capa de la economía que Ferdinand Braudel llamó “economía capitalista”, capa que está por encima de la “economía de mercado” (la de las pequeñas y medianas empresas) y, por supuesto, a mucha distancia de la “economía sumergida”, del autoabastecimiento y el trueque.
A esos niveles “altos” del funcionamiento económico de una sociedad es posible que aparezcan comportamientos claramente mafiosos: omertà, fratellanza y, sobre todo, vendetta. Pero esta última no es resultado de un “calentón” de ira sino el efecto de un cálculo frío (si acaso, la venganza es un plato que se sirve frío). Es, más bien, una forma de informar a quien corresponda que si uno “se porta mal” (es decir, si no responde a los intereses de la “economía capitalista” braudeliana), será castigado para que tan mal comportamiento no sea seguido por otros que hayan podido sentir la tentación de hacerlo. Aviso a navegantes. La mafia realmente existente así lo hace: ofrece protección y si no la aceptas, te atacan, pero no como castigo por desobedecer sino como aviso a los demás a los que se les va a ofrecer la protección y que, así, sabrán a qué atenerse. Esta mafia en las alturas puede haber aprendido de los aprendices de la economía sumergida. O viceversa. La pescadilla se muerde la cola.
No conozco los contextos en los que se han producido los relativamente frecuentes asesinatos de periodistas en México. Puedo imaginar que son una mezcla del comportamiento de ambas mafias.